Esta sesión se complementa con un corto protagonizado por uno de los grandes cómicos olvidados de la era muda, Charley Chase, cuyo personaje prototípico sería un modelo a seguir para futuros galanes de comedia como Cary Grant. Tras la cámara se encuentra Leo McCarey, otro joven cineasta que pronto se desmarcaría como uno de los grandes directores del Hollywood clásico.
