Inspirado por una vieja leyenda judía que oyó en Praga, el actor y director Paul Wegener concibió en Der Golem la que sería una de las grandes obras del cine mudo alemán. Ambientada en el gueto de Praga en el siglo XVI, explica cómo un sabio mago y rabino crea una figura de arcilla con forma humana a la que otorga vida para que ayude a su pueblo a defenderse de los abusos del rey. Película clave del movimiento expresionista, este filme de Wegener y Boese nos ofrece uno de los primeros grandes personajes de terror de la historia del cine interpretado magistralmente por el propio realizador y que fue una inspiración directa para futuros clásicos como el Frankenstein (1931) de James Whale.
