Orson Welles dijo de ella que era “la mejor comedia jamás hecha, el mejor film jamás hecho sobre la Guerra de Secesión y quizás la mejor película jamás hecha”, y seguramente no exageraba. Considerada por el propio Keaton su obra cumbre, en The General se atrevió a combinar el humor slapstick con una minuciosa recreación de la guerra civil norteamericana.
Cuenta las peripecias de un maquinista de un tren confederado al que una pandilla de soldados de la Unión le han robado la novia y el tren. El filme nos ofrece algunos de los más elaborados gags de Keaton. Las secuencias de batalla merecen la pena verse en pantalla grande para disfrutarlas en su esplendor, incluyendo el que es el plano más caro de la historia del cine mudo: el derrumbamiento de un puente mientras un tren pasa por encima suyo. Imprescindible.
